Recursos Naturales de Colombia
Colombia es el vigésimo sexto país más grande del mundo y el cuarto en Sudamérica cubriendo 1.141.748 km². Localizado en el extremo nororiental de Suramérica, está bordeado por el este con Venezuela y Brasil, al sur con Ecuador y Perú, al norte con el mar Caribe (Océano Atlántico), al noroeste con Panamá, y por el oeste con el Océano Pacífico. Colombia también reconoce los límites de su mar territorial, limitando con los paises caribeños de Jamaica, Haití, República Dominicana y los paises centroamerianos de Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
Sus puntos extremos geográficos son: al norte Punta Gallinas en la península de la Guajira, latitud 12° 26’ 46” Norte; al sur en las Bocas de la quebrada San Antonio en el Trapecio Amazónico, latitud 4° 12’ 30” Sur; al este con la Isla de San José en el río Negro frente a la Piedra del Cocuy, longitud 66° 50’ 54” Este; al oeste Cabo Manglares en el departamento de Nariño, longitud 79° 02’ 33” Oeste.
Colombia es uno de los paises megadiversos en biodiversidad, posee además variados climas, de frío extremo típico de los grandes picos nevados hasta los más cálidos a nivel del mar, todos los pisos térmicos influenciados por dos estaciones secas y dos de precipitaciones por estar atravesado por la línea del Ecuador y tener influencia de los vientos alisios y la zona de convergencia intertropical, que son influenciados a su vez por los efectos de El Niño y La Niña.
Colombia presenta records en habitat para especies de animales, y una variada etnografía. Dentro de la geografía colombiana vale la pena reseñar los ríos Cauca, Magdalena y Atrato; los tres tienen la particularidad en América del Sur de dirigirse de sur a norte; y el último de ellos es uno de los más caudalosos del mundo en relación con su longitud. Colombia también tiene varios archipiélagos, islas e islotes en ammbos océanos como San Andres y Providencia en el Atlántico y la Isla de Malpelo en el Pacífico. Colombia es clasificada en las siguientes regiones geográficas naturales: Amazonía, Andina, Caribe, Insular, Orinoquía y Pacífica.
Geologicamente, Colombia hace parte del Cinturón de Fuego del Pacífico y que hace a la región propensa a terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas por estar posicionada en la convergencia de las placas de Nazca, Caribe y Sudamericana. Estas placas forman en Colombia dos grandes zonas territoriales; una sumergida en el Océano Pacífico y el mar Caribe cubriendo un área aproximada de 828.660 km² y una segunda formada por las montañas de los Andes y las llanuras del oriente que comparte con Venezuela cubriendo aproximadamente 1′143.748 km².
El territorio colombiano está dividido en una región montañosa al occidente y una región plana al oriente. Igualmente, es atravesada por la Cordillera de los Andes, ramificada en tres secciones llamadas por su posición geográfica: Occidental, Central y Oriental. La superficie del territorio colombiano presenta un relieve arrugado que predomina en el llamado nudo de los Pastos y el Macizo Colombiano en la región andina colombiana de donde se desprenden tres cordilleras hacia el norte. Al oeste, empezando por las costas colombianas en el Océano Pacífico que presenta estrechas llanuras que se encuentran con la Serranía del Baudó, una de las cadenas montañosas más bajas y estrechas de Colombia, que bordean la zona de los Ríos Atrato y San Juan, formando parte de la zona llamada Chocó biogeográfico y con uno de los climas más lluviosos del mundo.
La Cordillera Occidental es moderadamente alta y la más corta en longitud de las tres, elevandose hasta los 4.764 msnm (Volcán Cumbal), en comparación con las otras dos cordilleras, la central y la oriental. El valle del río Cauca está localizado entre la Cordillera Occidental y la Cordillera Central, paralela a la costa del Océano Pacífico y es catalogado como uno de los más aptos para la agricultura pero también propensa a inundaciones durante las temporadas de lluvias.
La Cordillera Central se eleva hasta 5.700 msnm formando también numerosos picos y volcanes entre los que se destacan el Volcán Puracé, el Nevado del Huila (5.700 msnm y mayor altura de los Andes en Colombia), el Nevado del Ruiz (5.321 msnm), el Nevado del Tolima (5.200 msnm), el Nevado de Santa Isabel (5.150 msnm), el Nevado el Cisne, Nevado del Quindío y la Serranía San Lucas; entre estos sobresale también el Valle de Aburrá.
La Cordillera Central y la Cordillera Oriental están separadas por el valle del río Magdalena, considerado el río más importante del país, recorriendolo de sur a norte y desembocando en el mar Caribe. Los picos de la Cordillera Oriental son moderadamente altos pero contiene numerosas cuencas hidrográficas que desembocan tanto en el río Magdalena como a las cuencas del río Amazonas y la del río Orinoco. La Cordillera Oriental es la más extensa y llega hasta Venezuela, donde se divide en el Nudo de Santurbán. Hacia el centro de la cordillera, se encuentra el Altiplano Cundiboyacense y hacia el norte la mayor altura es la Sierra Nevada del Cocuy.
Sin embargo, el punto más alto del país es el Pico Cristóbal Colón en la Sierra Nevada de Santa Marta, que tiene una altura de 5.775 msnm. La Sierra Nevada es considerada la montaña más alta del mundo al lado del mar y se encuentra segregada de las cordilleras andinas al igual que la Serranía de Macuira localizada en la península de la Guajira. Estas formaciones hacen parte de diferentes biomas como el matorral xérico de Barranquilla y Guajira, los Bosques montanos de Santa Marta y los Bosques secos del Valle del Sinú.
En el oriente del país, llamado Llanos Orientales, predomina el terreno plano y semiondulado que hacia el sur presenta vegetación tupida de selva amazónica y al norte de una vegetación de tipo sabana. La región cubre casi el 60% del área total del territorio colombiano, colindando con el Escudo Guayanés y alberga gran cantidad de recursos hídricos como los ríos Putumayo, Caquetá, Meta y Guaviare, que fluyen al Orinoco o al Amazonas. La única formación montañosa de importancia es la Serranía de la Macarena que se encuentra segregada también del sistema montañoso andino.
Hidrografía de Colombia
Colombia es uno de los países con mayores recursos hídricos en el mundo. En el territorio del país se encuentran cinco grandes vertientes hidrográficas: Caribe, Orinoco, Amazonas, Pacífico y Catatumbo. Sus pricipales rios son el Caquetá, el Magdalena, el Cauca y el Atrato. En Colombia, en los picos de las montañas se encuentran los pisos bioclimáticos Glacial (nieves perpetuas, zonas nevadas o nivales), Páramo y Alto-andino, los cuales coinciden aproximadamente con los pisos morfogénicos de la alta montaña: glaciar, periglaciar, modelado glaciar heredado y montaña alto-andina inestable. De estos provienen las principales fuentes de agua dulce, encontrados en la cordillera de los Andes y de la Sierra Nevada de Santa Marta. Estos centros hidrográficos son el Macizo Colombiano, el Nudo de los Pastos, el Cerro de Caramanta, el Nudo de Paramillo, el Páramo de Sumapaz, el Páramo de Guachaneque, el Nudo de Santurbán y los nevados y páramos de la Sierra Nevada de Santa Marta.
El Macizo colombiano, también conocido como Nudo de Almaguer cubre un área de 3´268.237 has que comparten los departamentos de Cauca, Huila, Nariño, Putumayo, Tolima y Caquetá. Es el principal productor de agua dulce en Colombia donde nacen los ríos Magdalena, Cauca, Patía, Caquetá y Putumayo.
Posee 65 lagunas entre las que se encuentran El Buey (64 has), San Rafael (26,5 has), Los Andes (24,7 has), San Patricio (20,2 has), Santiago (12.2 has), La Magdalena (7.2 has), Cuasiyaco (6.2 has) y Rionegro (3.5 has) y más de 15 páramos: Barbillas, Las Papas, Coconucos, Yunquillo, Moras, El Letrero, Santo Domingo, Delicias, Guanacas, Bordoncillo, Cutanga, Paletará y Doña Juana. Esta región alberga cerca de 15 páramos que cubren 257.000 has con vegetación endémica de bosque altoandino (1´350.000 has) y relictos de Bosques de Niebla.[38] El Macizo colombiano es considerado por la Unesco como una de las Reservas Mundiales de la Biosfera.
El Nudo de los Pastos se encuentra al sur del departamento de Nariño, cerca al borde con Ecuador y donde se inicia la región Andina de Colombia, con sus derivaciones Occidental y Central. En el Nudo de los Pastos nacen los ríos Putumayo y Mira, así como algunos afluentes del río Patía. También contiene una de las lagunas más grandes de Colombia; la Laguna de la Cocha, ubicada a 2760 m de altura, cuenta con un área de más de 40 km² y una longitud de 25 km.
En el Cerro de Caramanta, localizado en la cordillera Occidental, nacen los ríos San Juan, el San Juan antioqueño y el Risaralda, así como también algunos afluentes del Atrato. El Nudo de Paramillo se encuentra entre los departamentos Antioquia y Córdoba; es allí donde la cordillera Occidental se divide en tres ramales hacia la costa Atlántica, formando los ríos Sinú, León, San Jorge y Riosucio. El Páramo de Sumapaz se encuentra en la cordillera Oriental, en inmediaciones del departamento de Cundinamarca. Forma varios afluentes de los ríos Meta y Guaviare, así como los ríos Cabrera y Sumapaz afluentes del Magdalena. Al norte de este se encuentra el Páramo de Guachaneque, norte del departamento de Cundinamarca y donde nacen los ríos Bogotá, Upía, Sogamoso, Blanco, Guatiquía, Negro y Opón. En el Nudo de Santurbán, región de los Santanderes nacen los ríos Zulia, Lebrija y otros afluentes de los ríos Catatumbo y Arauca.
En el sistema independiente de la Sierra Nevada de Santa Marta nacen los ríos Cesar, Ranchería, Aracataca, Fundación y Ariguaní entre otros afluentes de estos en su mayoría como el río Guatapurí. Estos ríos desembocan también principalmente al mar Caribe, complejos cienagueros como Ciénaga Grande de Santa Marta o el río Magdalena. Los picos nevados se encuentran a 42 kilómetros de las playas del mar Caribe. En total la Sierra Nevada es la fuente de 35 cuencas hidrográficas.
Clima de Colombia
El clima en Colombia es característico de la zona ecuatorial, posee un clima tropical que mantiene una temperatura uniforme la mayor parte del año, determinado por los aspectos geográficos y atmosféricos que incluye: precipitaciones, intensidad radiación solar, temperatura, sistemas de vientos, altitud, continentalidad y humedad atmosférica. Estos factores desarrollan un amplio mosaico de climas y microclimas en Colombia que van desde los más calurosos a 30°C en las costas y llanuras hasta lo más frío, temperaturas bajo 0 °C en los picos de las montañas de la Cordillera de los Andes y la Sierra Nevada de Santa Marta.
El sistema montañoso Andino presenta la mayor variedad de clima determinado por la altitud y sus pisos térmicos clasificados en cálido (>24 °C, 80% de la extensión del país), templado (17-24 °C, 10% del país), frío (12-17 °C, 8% del país), páramo (<12 °C) y nieves perpétuas. Se presentan climas de tipo sabana, caracterizado por una estacion seca y una lluviosa, con vegetación de pastos, en la Orinoquía, Bolívar, norte de Huila y centro del Valle del Cauca. Clima superhumedo de selva, con abundante precipitacion, poca variación de la temperatura y una vegetación selvática exuberante en la región del Pacífico colombiano, Amazonas y cuencas de los ríos Magdalena y Catatumbo. Clima húmedo lluvioso con menores precipitaciones, alta variacion de temperaturas y una vegetación de bosque de baja densidad, caracteristico del Caquetá, Vaupés, parte de Antioquia y Córdoba. Y Clima desertico: de altas temperaturas y lluvias escasas, con poca vegetacion, se presenta en La Guajira, desierto de la Tatacoa y en el desierto de la Candelaria en Boyacá.
La zona de convergencia intertropical donde los vientos calidos y húmedos de las latitudes del norte y sur chocan forman una cadena de nubes variando durante el verano del Hemisferio Norte, y su posición más al sur (latitud 1º N) durante el mes de abril producen en Colombia efectos de viento y humedad produciendo dos periodos de lluvias intensas (llamado Invierno) y otros dos de sequía o lluvias esporádicas, (llamado Verano) incluyendo el llamado Veranillo de San Juan. Este fenómeno no se presenta en el centro del país donde solo se da un periodo de verano.
Los mayores niveles de precipitación en Colombia se dan en la región pacífica, especialmente en el departamento del Chocó, por el gran volumen de masas de aire húmedo que se originan en el Océano Pacífico y penetran al país por el oeste acumulandose en el flanco occidental de la Cordillera Occidental recibiendo entre 3.000 y 12.000 mm anuales, contrastando con los 500 mm anuales que en promedio recibe La Guajira.
Las zonas que reciben mayor intensidad de radiación solar global en Colombia, superiores a los 5,0 kWh/m2 por día son: la Región Caribe, nororiente de la Orinoquía, amplios sectores de Meta y Casanare y pequeños sectores de los departamentos de Cauca, Huila, Valle del Cauca, Tolima, Cundinamarca, Boyacá, Los Santanderes, Antioquia y las Islas de San Andrés y Providencia. Los valores más altos (entre 5,5 y 6,0 kWh/m2 por día y en algunos sitios con valores superiores) se presentan en el departamento de La Guajira, norte y sur del Magdalena, norte de Cesar y reducidos sectores de Atlantico, Bolivar, Sucre y Arauca.[44] Las regiones de Colombia con un mayor nivel de humedad son en su orden la costa Pacifica, la selva Amazónica, el Piedemonte Llanero, las márgenes del Orinoco y el Magdalena Medio. La zona con menor humedad es la Península de la Guajira.
Algunos fenómenos climáticos que se dan en Colombia son las tomentas eléctricas e inundaciones, los tornados y vientos fuertes en la región caribe de Colombia, en especial en las inmediaciones del departamento del Atlántico. Se presentan trombas marinas, tanto en el Pacífico como el Caribe, asi como también el fenómeno de mar de leva por las corrientes marinas, los vientos alisios y la interacción de la tierra con la luna. La regiones de La Guajira y el archipiélago de San Andres, Provindencia y Santa Catalina son propensas a la temporada de huracanes del Atlántico. En temporadas de lluvias las temperaturas pueden contribuir a Heladas en las zonas montañosas. El resultado de erupciones volcánicas afectan también zonas aledañas a los volcanes de Colombia asi como también incendios naturales o provocados.[
Biodiversidad en Colombia
Colombia, al ser un país del trópico ubicado en la zona del ecuador tiene una gran representación de grupos taxonómicos en fauna y flora típica del área a la que se suman variedades de migraciones de fauna desde distintas partes del planeta por la variedad de ecosistemas. Colombia posee el 44.25% de los páramos sudamericanos, siendo así, uno de los países con mayores áreas humedas y con alta fluidez de ríos a lo largo y ancho del país a nivel mundial. Colombia presenta biomas de páramo, selvas amazónicas, vegetación herbácea arbustiva de cerros amazónicos, bosques bajos y catingales amazónicos, sabanas llaneras, matorrales xerofíticos y desiertos, bosques aluviales, bosques húmedos tropicales, bosques de manglar, bosques y vegetación de pantano, las sabanas del caribe, bosques andinos y bosques secos o subhúmedos tropicales. Con esta variedad Colombia se posiciona como uno de los 19 paises megadiversos del mundo.
Colombia ocupa el tercer lugar en especies vivas y segundo lugar en especies de aves (1750; 19.40%), superado por Perú. El gobierno colombiano lo considera primero porque encuentran 1,815 especies de aves registradas. Esto equivale al 19% de las especies en el mundo y a 60 % de las especies en Suramérica. El ave nacional de Colombia es el Vultur gryphus o Cóndor de los Andes y es simbolizado en el escudo de Colombia.
Con 1.200 especies de peces marinas y 1.600 especies de agua dulce aproximadamente, Colombia es el segundo con mayor variedad de mariposas: 3000 familias y 14 especies y más de 250.000 variedades de coleópteros. Primero en especies de anfibios (15%) con el 30% de las especies de tortugas y 25% de las especies de cocodrilos, además de 222 especies de serpientes. Hay 30 especies de primates en Colombia. Este número de especies coloca a Colombia en el quinto lugar a nivel mundial en diversidad de números de especies de primates. Hay 456 especies reportadas de mamíferos que posiciona a Colombia en el cuarto lugar a nivel mundial en diversidad de estos.
En cuanto a flora Colombia posee entre 40.000 y 45.000 especies de plantas, lo que equivale al 10 o 20% del total de especies de plantas a nivel mundial, considerado muy alto para un país de tamaño intermedio ya que toda África al sur del Sáhara contiene cerca de 30.000 especies, y Brasil, que cubre una superficie 6,5 veces mayor que la de Colombia, posee 55.000. Ocupa el tercer lugar en número de plantas vasculares endémicas. Alberga más de 50000 especies de flores, primero en variedad de orquídeas.
RECURSOS NATURALES
Denominamos así a los elementos materiales que la Naturaleza nos brinda en forma espontánea, sin que intervenga la mano del hombre. Los Recursos Naturales son aprovechados por éste y sirven para satisfacer las necesidades de la población, son refuerzos naturales por ejemplo los árboles que forman los bosques tropicales de la amazonía, los pastos naturales que crecen en la región andina, los peces que viven en los mares, ríos y lagos, los minerales que yacen en el subsuelo como el cobre, el petróleo o la plata, los suelos de los valles y pampas, los animales silvestres de las diferentes regiones naturales del país, el agua de nuestros ríos, lagunas, lagos, etc. Los recursos naturales se convierten en riqueza con el trabajo organizado del los hombres, es decir, cuando son explotados racionalmente.
El territorio colombiano posee gran variedad de recursos naturales debido a su diversidad topográfica. Adicionalmente, Colombia cuenta con un gran potencial de recursos energéticos (carbón, principalmente en la Guajira). La explotación petrolífera es una de las actividades principales de la economía nacional y generadora de gran cantidad de divisas. Entre los recursos naturales de exportación se encuentran el oro, el níkel, el cobre, la plata, el platino y las esmeraldas. La larga variedad de pisos térmicos permite que exista una producción importante agrícola y de ganadería. La industria forestal y la pesca también son importantes.
Agonizan los recursos pesqueros de Colombia
Sumario:
La incapacidad para controlar los mares, un incipiente conocimiento
de la biodiversidad y la irregular autoridad pesquera son algunos de los factores que han hecho que el país solo tenga el 30% de la riqueza pesquera que existía hace 40 años.
Texto:
La última vez que Aída Nelly Montaño se aventuró a discutir con el capitán de un barco pesquero industrial, llevó las de perder. "¿Quiénes son ustedes para reclamar?", le dijo a ella y a varios líderes del Consejo Comunitario Los Riscales, del municipio de Nuquí
(Chocó).
Aída dice que los navíos llegan casi hasta la costa para capturar los frutos del mar (camarones, peces, langostas y todo lo que se les atraviese), pero según afirma, esto no está permitido, porque son áreas para la pesca artesanal. "Dicen que en Buenaventura les dieron el permiso, pero no lo creo. Hemos protestado ante el Gobierno, pero no nos escuchan".
En Colombia, la gobernabilidad marítima para cumplir con la política pesquera parece salirse de las manos. El total de aguas que tiene el país es de 928.660 km2, sumando las del Pacífico y el Atlántico, casi el mismo tamaño de Venezuela y cuatro veces el del Reino Unido.
"El diagnóstico es malo. La degradación de los ecosistemas y la drástica reducción de especies se deben a la sobreexplotación. Hoy solo existe el 30% de peces asociados a los fondos marinos, en comparación con los que había hace 40 años", afirma Camilo García, especialista en océanos de la Universidad Nacional de Colombia.
La investigadora de la Sede Caribe de la UN Adriana Santos, experta en recursos pesqueros, opina que la actual política pesquera no es adecuada, porque desconoce los recursos y la producción, así como los métodos de pesca selectivos que no arrasan con todo. "Las políticas de protección poco se cumplen, por cuenta del bajo número de funcionarios y la falta de una propuesta seria de control y vigilancia".
Un recurso abierto
Décadas atrás, en la casa de la señora Montaño desbordaba el pescado, tanto para la venta como para el consumo propio. "La gente se metía al mar con su línea de mano y salía con muchos peces. Hoy está demasiado agotado, en parte porque los barcos llegan con redes gigantes y atrapan todos los animales, desde los más grandes hasta los más pequeños".
García indica que la actividad pesquera se reducirá en términos de lo que aporta al producto interno bruto, y la competencia entre las empresas pesqueras y las comunidades será más intensa. Quizá, lo más grave es que el aporte del mar a la seguridad alimentaria irá en declive.
La situación ya se evidencia en la Isla de San Andrés. Un estudio de la Sede Caribe de la Universidad Nacional determinó que, si un habitante quiere comer pescado, debe invertir en promedio cerca del 3,3% de sus ingresos de la canasta familiar, mientras que para pollo y carne, cerca de 2,6%, lo cual resulta más económico.
Si bien la pesca industrial ejerce una gran presión, la artesanal no se queda atrás. "En los países tropicales el mar es un recurso abierto todo el año. La lógica es que si un pescador no captura lo que puede cuando puede, viene otro y lo hace. La norma se queda corta en estos casos", destaca García.
Sobrepesca e ilegalidad
Para Adriana Santos, es ahí donde viene el problema de la sobrepesca, pues afecta las cadenas alimenticias entre especies. Además, no solo se captura a los ejemplares adultos, sino también a los juveniles, que son los que garantizan la supervivencia de las especies.
"Se supone que el acceso a la pesca industrial es restringido y se basa en el sistema de cuotas asignadas a empresas o dueños de barcos, pero se llega, en muchos casos, a capturar más de lo permitido. Otras veces no se tiene el conocimiento actualizado de los rendimientos máximos sostenibles de las poblaciones pesqueras para saber cuál es la captura que se podría distribuir en cuotas", detalla la investigadora.
En cuanto a la pesca ilegal, Elizabeth Taylor Jay, directora de Coralina (autoridad ambiental en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina), manifiesta que aún no existe una cuantificación económica que pueda dar un mejor indicador sobre el fenómeno.
"Los dos recursos más importantes y que son objeto de exportación en la región sufren por la pesca ilegal, principalmente internacional. Se trata del caracol pala, extraído por personas de Honduras y República Dominicana, y la langosta espinosa, por embarcaciones de Honduras y Nicaragua. Para hacer pesca blanca llegan desde Jamaica, Venezuela e incluso se han observado embarcaciones de Vietnam", precisa Taylor.
La funcionaria expresa que la gran debilidad de la política pesquera es el carácter centralizado que aún posee y que no permite que regiones con capacidad técnica y científica, como el Archipiélago de San Andrés, manejen temas sensibles como las cuotas pesqueras.
"En la actualidad somos modelo para otros procesos en el mundo, dado el carácter participativo de las comunidades que han entrado a ser cogestoras de las acciones de manejo de los recursos".
De institución en institución
Expertos coinciden en que la languidez de la política pesquera se debe a que no ha existido institucionalidad. La autoridad ha pasado de mano en mano en las últimas décadas. Perteneció al Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural (Incoder), luego pasó al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y recientemente retornó al Incoder.
De hecho, la oficina que coordina la política, o sea la Dirección de Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, se creó apenas en enero del 2008. El jefe del despacho, Carlos Robles, asegura que a pesar de los vaivenes se mantiene una coordinación pesquera en términos de planes de acción, ejecución presupuestal y de todos los procedimientos para atender la actividad.
"El fortalecimiento y la articulación institucional no es solo desde el punto de vista público, sino también con las organizaciones del sector privado. Hay una debilidad en la organización de los pescadores y de los gremios. Trabajamos para fortalecer la institucionalidad a nivel regional y local", declara Robles.
Frente a las críticas por la ilegalidad, el funcionario dice que en el momento no hay ninguna embarcación de bandera colombiana que pesque sin permiso, y que las extranjeras pueden explotar los recursos cuando están asociadas con empresas colombianas.
"Se requiere fortalecer los controles y la vigilancia en los espacios marítimos; es un tema complejo por la inversión y la capacidad que deben tener las autoridades, pero estamos seguros de que existe un buen trabajo de la Armada y la Dimar (Dirección General Marítima), anota el Director de Pesca.
Si en algo coinciden las personas consultadas es que Colombia es privilegiada: tiene mares inmensos y ricos en recursos; sin embargo, el experto de la Universidad Nacional, Camilo García, observa un mar en agonía, cree que los esfuerzos por conservar su biodiversidad son débiles y descoordinados.
Adriana Santos dice que la academia es fundamental para ayudar a conservar la riqueza del mar, como lo ha demostrado la UN con los aportes para el eficiente manejo de la Reserva de Biosfera Seaflower, en San Andrés Islas.
Por su parte, la líder chocoana Aída Nelly Montaño asegura que defenderá su mar y que enfrentará a los más bravos capitanes. "La comunidad se ha organizado para hacer una adecuada explotación de los recursos y sabemos que la pesca industrial actual es muy indiscriminada".
Según Incoder, hoy existen 283 embarcaciones pesqueras legales, 190 colombianas y 93 extranjeras. Aún no hay información consolidada sobre pesca ilegal, en parte porque las autoridades se concentran principalmente en el control del narcotráfico